Con un poco más de actitud y el esperable ayudín de Merlos, Vélez perdió contra el pequeño Argentinos de Malaspina, secanuca de Tapia

 

Vélez se despidió del Torneo Clausura y de todas las copas internacionales en 2026 (año electoral) con una derrota que duele más por el contexto que por el desarrollo: cayó 2-0 ante Argentinos Juniors en el Amalfitani y quedó afuera en octavos de final.

Con un pésimo PT, Vélez jugó sin actitud y pagó caro la cancha inclinada de Andrés Merlos a favor del equipo de Cristian Malaspina, dirigente secanuca del presidente de AFA Chiqui Tapia.

El primer tiempo fue chato, de estudio, con muchas interrupciones y pocos pasajes de juego limpio. Vélez tuvo algunos momentos interesantes con Lanzini como faro y Monzón como referencia de área, pero le faltó claridad en los últimos metros. Argentinos avisó con Molina y López Muñoz, pero Marchiori respondió bien y la historia se fue 0-0 al descanso entre protestas, demoras y un Amalfitani que insultó al Chiqui Tapia.

El quiebre llegó en el complemento. Primero, con dos tapadas claves de Siri ante Monzón y Galván que impidieron que Vélez se pusiera arriba. Y enseguida, en dos ráfagas de jerarquía de Hernán López Muñoz: a los 58’, un zurdazo desde afuera del área, ajustado al palo izquierdo; y a los 62’, un perfecto desmarque al límite del offside para picársela a Marchiori y sentenciar el 2-0. En apenas cuatro minutos, Argentinos capitalizó lo que Vélez no pudo: ser contundente.

Desde ahí, el partido entró en el terreno preferido de Merlos: amarillas selectivas, Bouzat expulsado por doble amonestación, Argentinos manejando los tiempos y un cierre cargado de bronca. En el final, el árbitro cobró penal para Vélez sobre Valdés y luego el VAR lo anuló, para sorpresa de nadie.